Saltar al artículo
Café Penitente Pedir

La marca

Tres Penitencias: qué aporta cada variedad a la mezcla

65 % Castillo, 25 % Caturra, 10 % Colombia. Los números de la bolsa no son decoración: cada uno hace algo en la taza. Esto es qué.

22 de septiembre de 20266 min de lecturaCafé Penitente

Cuando decidimos qué café iba a llevar el nombre de Café Penitente, la tentación era obvia: un varietal exótico, una sola variedad rara con nombre de concurso. Elegimos lo contrario. Tres Penitencias es la mezcla de las tres variedades que hoy se siembran en Salazar de las Palmas —Castillo, Caturra y Colombia— porque eso es lo que la montaña da de verdad, y porque las tres juntas hacen una taza que ninguna logra sola. Este artículo explica qué pone cada una y por qué están en esa proporción.

Por qué una mezcla y no un solo varietal

Un café de una sola variedad es como un instrumento solo: puede ser precioso, pero tiene un registro. Una mezcla bien hecha es un trío: cada variedad cubre lo que a las otras les falta. Las mejores mezclas no se hacen para abaratar, se hacen para completar.

Hay otra razón, más de tierra que de taza. En Salazar de las Palmas no hay un solo cafetal de una sola variedad: las fincas tienen Castillo desde la renovación contra la roya, Caturra de antes, y Colombia sembrada entre las dos. Un café que dice ser de Salazar y trae una sola variedad, o es de un lote muy pequeño, o no cuenta toda la historia. Tres Penitencias es la montaña como es.

Bolsa de Tres Penitencias junto al título del artículo, qué aporta cada variedad a la mezcla
Tres variedades, una proporción pensada, una taza. Lo que se lee en la etiqueta es lo que hay en la bolsa.

65 % Castillo: el cuerpo y el dulzor

Castillo es la base, y por eso es la mayoría. Es la variedad que Cenicafé desarrolló en 2005 para resistir la roya sin sacrificar la taza, y la más sembrada del país desde entonces. En Salazar es la que más hay y la que mejor se ha adaptado a la ladera.

En la taza pone el cuerpo —ese peso en boca que hace que el café se sienta y no pase como agua— y el dulzor de caramelo que es lo primero que se nota en la fragancia de Tres Penitencias. Un 65 % de Castillo es lo que sostiene todo lo demás: sin ella, la mezcla sería ligera y ácida; con demasiada, sería pesada y plana.

25 % Caturra: la acidez frutal y la limpieza

Caturra es la variedad clásica de Colombia, la que cubrió las montañas del país desde los años cincuenta hasta que llegó la roya. Sigue en muchas fincas de Salazar, en los lotes más viejos y más altos, y se cuida porque su taza lo vale.

Lo que pone es la acidez —no lo agrio, sino lo vivo, lo que hace que el café brille en vez de quedarse plano— y la nota de frutos amarillos que aparece en el sabor. También aporta limpieza: un final claro, sin residuo áspero. Un cuarto de la mezcla es suficiente para levantar el café sin que se vuelva agudo.

10 % Colombia: la estructura

La variedad Colombia fue la primera respuesta de Cenicafé a la roya, en 1982, y la antecesora de Castillo. Rinde menos que esta y por eso se siembra menos, pero tiene una taza redonda, equilibrada, sin picos.

En la mezcla va en pequeña proporción y hace un trabajo discreto: une. Es la que evita que el dulzor de Castillo y la acidez de Caturra se sientan como dos cafés en la misma taza. Aporta las especias suaves del aroma y el final jugoso que hace que el trago pida el siguiente. Un 10 % parece poco; quítelo y la mezcla se desarma.

Por qué 65 / 25 / 10 y no otra cosa

La proporción la fijó el tostador catando, no calculando. Se prueban varias mezclas del mismo lote en distintas proporciones, a ciegas, y se elige la que mejor puntúa y la que se sostiene mejor con el tiempo. Tres Penitencias en esta proporción dio 85 puntos en la escala SCA. Lo que significa ese número está explicado aquí.

Y hay un motivo práctico: 65/25/10 es, más o menos, la proporción en que estas variedades están sembradas en la zona. La mezcla no fuerza a la finca a producir algo raro; recoge lo que la finca da y lo ordena.

Cómo se lee eso en la ficha

Lo que dice la etiquetaDe dónde viene
Fragancia: caramelo y frutalEl caramelo es Castillo; lo frutal, Caturra
Aroma: vainilla y especiasLa vainilla, el tueste medio sobre Castillo; las especias, Colombia
Sabor: frutos amarillosCaturra, con el dulzor de Castillo debajo
Residual: jugosoColombia, que une y alarga el final
Tueste medioEl que deja hablar a las tres sin quemar ninguna

Cómo probar las tres en la taza

Prepárelo como se debe —60 gramos por litro, agua a 92–94 °C, cuatro minutos— y tómelo sin azúcar. En el primer sorbo, caliente, va a sentir el cuerpo y el caramelo: eso es Castillo. Deje que se enfríe un poco y aparece la fruta y la acidez: Caturra. Y al final, cuando ya está tibio, el trago se vuelve jugoso y pide otro: Colombia haciendo su trabajo. No hace falta ser catador; hace falta esperar.

En Café Penitente

Tres Penitencias: 65 % Castillo, 25 % Caturra, 10 % Colombia. Café de especialidad, 85 puntos SCA, de Salazar de las Palmas, la cuna del café en Colombia. En 250 g y 500 g, en grano o molido para su método.

Pedir por WhatsApp

La carta del penitente

Reciba el próximo artículo

Un correo cuando publicamos algo nuevo: historia del café colombiano, cómo prepararlo y lo que pasa en la montaña. Nada más. Se da de baja cuando quiera.

Tres variedades.
Una sola taza.

Tres Penitencias, 85 puntos SCA, en 250 g y 500 g. Pídalo por WhatsApp.

Pedir por WhatsApp